La
mariguana y los "osos"
Jorge G. Castañeda
El proyecto
de sentencia del ministro Arturo Zaldívar de la SCJN en el caso del amparo
solicitado por Smart, un grupo de ciudadanos deseosos de crear clubes de
autoproducción y autoconsumo de mariguana, le ofrece a México una oportunidad
para dejar de hacer osos y adoptar una posición de modernidad y vanguardia.
Ojalá no la desaprovechemos.
El proyecto
consta de dos apartados. 1) Analiza el alcance del derecho humano al libre
desarrollo de la personalidad. Concluye que las conductas de asueto y
esparcimiento elegidas por cada individuo se encuentran protegidas por tal
derecho. 2) Analiza si la política prohibicionista del Estado mexicano ha
restringido de forma desproporcionada o indebida ese derecho humano. Concluye
que sí, y ordena a la Cofepris otorgar a los quejosos autorización para ejercer
todas las actividades relativas al autoconsumo de cannabis (siembra, cultivo,
cosecha, preparación, acondicionamiento, posesión, transporte), excluyendo las
de comercio.
Tres
actores decisivos podrían contribuir a la aprobación de este proyecto en la
Primera Sala de la SCJN, si hacen a un lado sus prejuicios conservadores.
Primero, los ministros. Creo que Zaldívar cuenta con el voto de Olga Sánchez
Cordero, debido a su liberalismo y modernidad comprobados. Debiera contar con
los de Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, por su juventud y sus años de vida en
Washington, y de José Ramón Cosío, quien además de ser también joven, fue
director de Derecho en el ITAM, escuela donde hace cuatro años Aguilar Camín y
yo sometimos a referendo la legalización de la mariguana, que ganó
abrumadoramente. Solo espero que consideraciones personales no lleven a Cosío a
oponerse a un proyecto contra el cual su inteligencia no le permite oponerse.
Segundo: el gobierno de EPN. Todos conocemos su conservadurismo en la materia,
pero también su apertura. ¿Por qué no dejar de litigar el asunto? Parecería más
sensato instruir a Salud y a la PGR que saquen las manos y acepten públicamente
que el tema debe tratarse en el ámbito de los derechos humanos, y nada más.
Y, por
último, los que llamo los “panaceos”, es decir, el sector de la comentocracia
que repite que la legalización, las candidaturas independientes, la segunda
vuelta, el referendo, el cabildeo en EU, el aborto, no son una panacea. Como si
alguien sostuviera que sí lo son.
Zaldívar ha dado al país una gran oportunidad
de apartarnos del nuevo lema nacional: “Comandante, hay un hoyo en la
regadera”. Dejemos de hacer el ridículo, un rato por lo menos.



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